Till death do us apart…

“La vida es más compleja de lo que parece”…

He estado viendo “Grays Anatomy”. La adoro. Pero es la serie en sí, no solo a Grey. Y me he puesto a pensar.  Literal… Por mucho tiempo. He estado pensando en mi, en mi vida, en mi prometido que tanto resiento. En mi familia que está lejos. Y en todas las canciones que pueden expresar un poco de lo que siento y no sé cómo explicar. Le he escrito una nota a mi novio/prometido.  Lo he estado empujando, tratando de alejarlo. El no lo hará. Y está bien, porque no quiero que el tenga una vida sin mi. O no quiero tener una vida sin él.  El problema es que siento que he elegido tener una vida con él antes que con mi familia, y eso me hace sentir terrible. Tengo tanto miedo por la boda. Miedo de pensar que he elegido. Miedo de pensar que voy a perderlo todo por él. Mi familia, mis amigos… Toda la gente que parece extrañarme, porque sigo aquí, en este frío de mierda, en este espacio de tierra que no acepto ni me gusta, en este estado… Aquí, por él…

Nadando contra corriente

Todos los días el aparece con esta emoción de vida, con sus tantas ganas, con esa energía tan suya que nadie le quita ni siquiera mientras duerme. Y encuentra la peor versión de mi. Una persona vuelta una miseria tratando de encajar donde no hay encaje.

He tratado poco. Soy una antisocial. Quiero convencerme de que esto es lo que debe ser, que no hay otra manera. La verdad no quiero lastimarlo, ni lastimar su familia, ni la mía; porque lo adoran. Pero me siento en un hueco profundo.

Tenemos planes de boda, planes de una casa, planes de un futuro que no veo, no logro si quiera imaginarlo ya. No veo nada. Todo está oscuro. Estoy llena de miedos, de negatividad, de imposibilidades. Estoy en como que un hueco emocional y es frustrante. Él dice que no sé esperar, que quiero todo al momento, que para lo bueno hay que esperar. Pero lo único bueno que quiero es mi familia y amigos, hablar en libertad, ser entendida o aparentemente serlo. Siento que ya tengo suficiente edad como para empezar de nuevo, para conseguir nuevos amigos cuando los que tengo son tan maravillosos pero están lejos. Y mi familia… Eso es irreemplazable la verdad. Lo sé, lo sé, estoy llorando como bebé por estupideces. Que hay gente que tiene problemas reales, pero quiero escribir mi realidad. Sentir que tengo con quien desahogarme sin ser juzgada porque creen que me conocen y creen saber lo que siento cuando eso no es real. Nadie, por más que parezca que nos conozca puede entender el sentimiento ajeno. ¡Los sentimientos son tan personales!

¡Uf! Me siento culpable y pienso que me merezco los malos ratos porque decidí irme. Fui muy mal agradecida. Quise experimentar, tratar una vida lejos. Pero es que no sabía, no entendía antes que todo lo que necesitaba, lo que me hacía bien, estaba ahí frente a mi. Conmigo en todo momento. Era bendecida y quise más. Y no me atrevo quejarme porque en la aventura encontré un ser humano maravilloso, que me ha amado como nadie nunca quiso ni supo. Y es que con sólo como me mira se le nota. El haría hasta lo imposible por hacerme feliz. Por eso no sé regresar a casa. Porque no tengo el valor de romperle el corazón y arriesgarme a perderlo. Lo sé, soy una egoísta y una quejona. Soy egoísta.

First blog post

Hoy ha sido uno de esos días en que todo te deprime. (Bueno, al menos a mi) Y entonces una canción me dijo que pare de llorar. Que todo va a estar bien. Que sólo tengo que irme de aquí. Y hey… Eso es todo lo que quiero. Irme de aquí. Como si fuera así tan simple como desearlo y decirlo. Falta poco menos de dos días para despedir el año 2017. Tengo un trabajo, valores materiales que no adoro pero aprecio y agradezco. Una familia maravillosa que extraño por partes y que adoro. Un trabajo nuevo que me hace sentir más humana y un poco más agradecida (soy ayudante de enfermera, certificada). Y duermo todas las noches al lado del hombre de mi vida…

Pero no es suficiente. Quiero renunciar a todo lo demás para sentirme “mejor”. Quiero regresar al lugar que me vio nacer. A mi madre y mis hermanas, a mis playas y mis ríos, a mi sol. A mi tan anhelado sol.

Hoy fui al teatro cinematográfico. Vi The Greatest Showman. !Oh Dios mío! Lloré toda la película. Desde el principio es una oda a la fortaleza. A luchar por lo que queremos, a saber defender nuestros sueños,  atrevernos a arriesgar, a no mirar atrás. A movernos por caminos misteriosos con la fe de que nuestros deseos nos llevarán al éxito. Pues, no sé. Esa película sólo me ha puesto más triste y me ha hecho cuestionarme todas las decisiones que he tomado en el pasado.

Este año renuncié a un trabajo “seguro” porque iba a regresar a casa. Luego ya me arrepentí de regresar a casa por miedo a perder al hombre de mi vida. Pero sigo infeliz… Con miedo e infeliz, intentando un nuevo trabajo, para que él esté bien y para tener estabilidad financiera en el proceso. Y The Greatest Showman sólo me dijo que no debo disculparme por quien soy…

Feliz año nuevo. Valiente año nuevo. Deseo que la gran mayoría de la gente no tenga miedo de ir tras de lo que realmente quieren, sin tener que detenerse a pensar en si lastiman a alguien más en el proceso. Realmente, quien debe preocuparnos antes que todo, es nosotros mismos. Por mi parte, tengo que aplicarme ciertas cosas de una vez antes de dar consejo. Y que nada. Esto apenas comienza.

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